domingo, 21 de septiembre de 2014

Helado de mango con galletas de avena (sin heladera)



Qué penita me da que se acabe del verano...  Es la estación que más tristeza me da cuando acaba.

La vida social se limita, se acabaron las terrazas en tirantes, el sol abrasador (si sois de los suertudos que este año lo habéis disfrutado), la playa, la piscina y el "pillo el primer short y camiseta que me asaltan al abrir el armario".



A mi, que los días se acorten me da un no sé qué que me deja con el corazón encogido. No me gusta nada de nada. El día que tengo que esconder los pies entre calcetines y zapatos cerrados estoy con ánimo igual, encerrado y tapado.
Pero en cambio, sí que me gusta algunas cosas del otoño:
- Me gusta su olor. A tierra mojada, a hojas secas, a humedad bonita (no la de fregona olvidada)...
- Me gusta la melancolía de la estación. Es hora de refugiarse, de mirar hacia adentro y época de reflexión.
- Me gusta, y mucho que ¡es hora de hornear! Se acabaron los calores y empezamos a hacer platos con el horno encendido. Retomamos la acción de amasar y el relax que eso provoca. La casa huele como me imagino que olían las casas de antaño, a pan recién hecho, a galletas, a mantequilla y a canela... Qué placer!
- Me gusta la parte positiva de tener que taparnos. Se acabaron los bikinis, las camisetas "marca lorzas" y los pantalones que a la vez que vas fresca y enseñando cachas, demuestran que podrías poner una frutería.
- Me gusta que ¡se acaba la humedad! Los que no vivís en tierra húmeda no sabéis lo que es... No solamente es que dejas de sudar, si no que también tu pelo deja de parece un pelocho y vuelve a su caída natural. Ya no haces cara de acabar de meter los dedos en un enchufe a los 10min de haberte pasado la plancha. Eso, amigas, es lo mejor.



En fin, que la próxima semana tendremos ya el Magazine de Otoño con un montón de recetas ricas y un especial ¿Horneamos?, pero mientras, traigo esta receta en honor al último día de verano y al rey de la estación: los helados. 

Éste es de mango con galletas de avena. Muy rico, suavito y con tropezones, como a mi me gusta y espero que a vosotros también.

¡Disfrutad de la semana!


jueves, 18 de septiembre de 2014

Pollo con olivas, alcaparras y limón



Como dice una amiga mía: No me da la vida.
Y es que me faltan horas al día para poder llegar a todo y por más que lo intento, no lo consigo. Mi lista de tareas es larga y siempre hay cosas que pasan de un día para otro sin remedio.

El otro día Bloom Marketing, mi agencia de marketing (obvio) salió en el blog de Mr. Wonderful y madre mía! ha sido un aluvión de mensajes, con sus respectivas respuestas, estudios y presupuestos.
Estamos encantados, pero no nos da la vida. Eso sí, cada día nos vamos a la cama rendidos pero con una sonrisa en la cara. Así da gusto, verdad?



Pero por muy cansados que nos vayamos a dormir, no perdonamos el comer y si puede ser bien, mejor que mejor, verdad?

Os traigo un pollo con olivas, alcaparras y limón, receta que había visto infinidad de veces pero que no me convencía por el toque de limón, pero tengo que decir que no queda nada ácido, si no que le da un gustito la mar de rico. La combinación de las olivas y las alcaparras ya hacen del plato un lujo.
Lo mejor del plato o lo que yo agradezco, es que se pueda preparar con antelación, y así cuando lo vayas a tomar le das un toque de calor y listo!
La receta la podéis ver en el Magazine de Verano en la página 35.



Espero que os guste.
Disfrutad del fin de semana!

domingo, 14 de septiembre de 2014

Tomates Raf con helado de aceite de oliva




¿Os acordáis cuando los tomates sabían a tomates?

Sí, eran justo cuando las mandarinas eran mandarinas y las lechugas no sabían todavía a papel aguado. 
Durante mucho tiempo nos hemos conformado con tomar alimentos que tenían la apariencia de lo que la etiqueta ponía pero para nada tenían el sabor que recordábamos. Es curioso, ¿verdad?

Pero un día nos plantamos y decidimos volver a los inicios y reclamar de nuevo el sabor de los alimentos. Las lechuchas deben saber a lechuga, las mandarinas a mandarinas y los tomates, pues a tomate.
Una cosa tan simple y tan difícil de encontrar. De hecho, tenemos que irnos a tiendas ecológicas o pequeños comercios que venden directamente productos del agricultor Km.0 para poder encontrar productos de calidad y aunque en ocasiones nos pica un poco más el bolsillo, creo que vale la pena, porque no hay nada más triste que comer un tomate insípido.
A mi, se me cae el alma a los pies.



Uno de los mayores placeres del verano es tomar un buen gazpacho, un buen salmorejo o tomar sin más un buen tomate, partido por la mitad con un poco de sal y un buen aceite de oliva extra. A mordiscos. Un poco guarro, pero refrescante y delicioso. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Pues vamos a darle un toque un poco más glamuroso cortando a rodajas el tomate y aliñándolo con un poco de sal y un helado de aceite de oliva. 
Para despedir el verano, no está nada mal, ¿verdad?



El pasado lunes en Bloom Marketing hicimos un post titulado "Dónde comprar comida ecológica en Barcelona" si sois de la ciudad condal y os interesa, podéis leerlo aquí.

Así que los barceloneses que queráis encontrar unos buenos tomates, ya no tenéis excusa.
La receta del helado de oliva casero, ya la publiqué también, podéis verla aquí.

Espero que os guste y ¡que disfrutéis de la semana!

domingo, 7 de septiembre de 2014

Tostada de boquerones en vinagre y cebolla caramelizada


Da gusto cumplir años y recibir un montón de felicitaciones.
Habéis hecho que este cumpleaños sea la mar de especial. Nunca, en mis 38 primaveras había recibido tal cantidad de felicitaciones. Muchísimas, muchísimas gracias.

Hoy es sábado, día post cumpleañero y aunque son las 19h mientras escrito este post, todavía no soy persona.
Ayer hice una cena en casa con mis amigas de toda la vida y nos dieron las tantas, bueno, la 4.30 de la mañana entre risas, cachondeo y mucho vino. Así que llevo todo el día intentando comprobar que mi cabeza sigue encima de mis hombros...



Cuando era (más) joven podía salir hasta las 6 de la mañana y a las 12 del mediodía estar perfecta para tomar el aperitivo y seguir con los planes de fin de semana. Hoy, doy gracias si a las 12, me puedo arrastrar hasta el baño... La edad, ese viejo conocido que te da experiencia y te quita agilidad. En fin.

La receta de hoy es un aperitivo que tomé hace algún tiempo en el restaurante Bestial con la compañía de Gemma Food&Cakes, Olga Nina's Kitchen, Sílvia Gastronomikas, Beatriz To be Groumet y Eva Ballarin (podéis ver aquí la foto de ese día)La versión del restaurante del Grupo Tragaluz era fantástica e intenté versionarla en casa y esto fue lo que salió...



La combinación de la acidez del boquerón con el dulzor de la cebolla caramelizada y el crujiente del pan, hacen que sea un bocado fantástico. Y mira que es fácil! Da más trabajo limpiar los boquerones que hacer el aperitivo.

Espero que os guste.
Disfrutad de la semana!


jueves, 4 de septiembre de 2014

Tarta de melocotón y fresas con relleno de queso




¡Que siiiii! ¡Que es mi cumple!
Bueno, para ser estricta es el viernes día 5. Y si madre no recuerda mal (y supongo que no estaba como para olvidarlo), a las 6.30 am venía al mundo una redonda niña, llorona y madrugadora.
A partir de ese día, decidí que eso de madrugar no estaba hecho para mí y sigo en mis trece 38 años después. De hecho, en honor a esa decisión, cada mañana cuando suena el despertador, me pondría a llorar como un bebé. Con lagrimones como puños, pero la vergüenza me puede. Efectivamente, también salí cortadilla.

El otro día E. me decía que cómo podía ser que estuviera contenta por cumplir años, con lo poco que le gusta a él.... Pero es que cumplir años, es bonito, no? Mejor que no cumplirlos, claro. La diferencia está bastante clara.

Cumples un año más, tienes más experiencia, has aprendido cosas nuevas (aunque algunas el destino se las podía haber ahorrado) y encima tienes regalos! Pero si es como el día de Reyes, pero sin tener que hacer turnos para abrir regalos. Tú eres el protagonista. Ideal.
Y lo "más" sería si además nunca se hubieran inventado los espejos para no ver la mella que hacen esos años en ti. Pero bueno, algo negativo debía tener...



En fin, que es mi cumple, que soy un año más vieja y más sabia, que veo las cosas con la distancia que los años da y me siento feliz. La noche del viernes lo celebraré con algunas de las personas que más quiero y espero seguir celebrándolo con todo el resto durante los próximos meses, porque algunos están lejos y dejamos el pastel y las velas para otro momento. Pero no se librarán que yo quiero ejercer mi derecho a pedir deseos mientras soplo velas. 

Y para celebrarlo, no podía ser de otra forma que con una tarta. Ésta de melocotón y fresas con relleno de queso, recuperada del Magazine de Verano. 
Es una tarta bien fácil, fresca, cremosita y como no, rica riquísima. 

Espero que os guste y que disfrutéis tanto como yo del fin de semana! 




Nota: Podéis ver la receta aquí

domingo, 31 de agosto de 2014

Trucha con remolacha y polvo de jamón




Llega septiembre, un mes que para muchos es uno de los peores del año por la torta que te da en la cara cuando empiezas a trabajar después de un mes de descanso.
Es el mes donde volvemos a la rutina, donde los niños vuelven al cole y el mes en el que nos damos cuenta que los próximos 2 años tendremos que pasar a base de patatas y agua porque hemos dejado la visa temblando...
Es el mes donde nos apuntamos al gimnasio, a inglés y a los coleccionables (en noviembre, volvemos a hablar...).
Pero a mi, siempre me ha gustado este mes. Es uno de mis preferidos.
Tendrá que ver, seguro, que es el mes de mi cumpleaños y aunque de niña odiaba cumplir años cuando todavía no había empezado el cole porque no podía llevar pastel ni caramelos a clase para poder celebrarlo por todo lo alto, ahora, un poquitico más mayor, cada vez me gusta más.



Recibo a septiembre con los brazos abierto por tener la mejor excusa para pasarlo bien, invitar a amigos y disfrutar de una velada bien amena. Y encima, ¡recibes regalos!
Has pasado un veranito movido, saliendo para aquí y para allá, divirtiéndote y pasándolo en grande y resulta que cuando vuelves a la rutina, tienes una fiesta pendiente y algunos regalos esperándote. No hay mejor forma de entrar en los hábitos cotidianos...

Pero lo que más, más me gusta de septiembre es que se inicia un nuevo curso, una nueva etapa y podemos repasar los propósitos de enero y volver a plantearnos nuevas metas para la recta final del año. ¿No es fantástico?



Y mi propósito para estos meses se puede resumir en una palabra: SENTIR.
Ni más, ni menos. Pocas veces una palabra tan cortita había ocultado tanto significado. 

Y para empezar a sentir, vamos a empezar por la "barrigola", que cuando la tienes contenta, las vida se ve mucho mejor. Así, que os traigo una trucha con remolacha y polvo de jamón. 
Es típico tomar la trucha con una loncha de bacon o jamón dentro para aportarle mayor jugosidad y salinidad a la carne, pero esta vez, hemos hecho un polvo de jamón de forma muy rápida y que hace que además de estos matices, aporte algo de crujiente.
Para acompañar a este pescado de río, una remolacha a la plancha que nos da el contraste con la sal del jamón. Además, he añadido unas rodajas de calabacín para darle algo de color al plato y frescor. 




Y como estamos de fin de semana y en la antesala de mi cumple, un vinito blanco de Maset. Esta vez el albariño Pazo de Eiras, afrutado fresco y con esos matices tan característicos de los albariños. Un vino fantástico para tomar con pescados y mariscos. 

Espero que os guste la receta y que disfrutéis de la semana!


jueves, 28 de agosto de 2014

Berenjenas con requesón, olivas y jamón



Por fin parece que el buen tiempo ha venido, aunque no para quedarse, porque mañana volverán de nuevo las nubes y las lluvias. Pero los tres días que ha durado el calorcito, ha sido de agradecer para el cuerpo y para el alma, porque tanta nube en pleno agosto estaba acabando con mi paciencia.

Ésta ha sido una semana extraña y no solamente por el tiempo.
Os habéis sentido alguna vez como simple espectador de tu vida? No de toda tu vida, obviamente, simplemente escenas en las que te encuentras tan descolocada, que no puedes si no, mirarlo como si la realidad fuera una pantalla de cine. Pues así me he sentido gran parte de semana, supongo que es una forma inconsciente de tomar perspectiva, porque ya sabemos que cuando uno no lo vive en primera persona, es más fácil tomar decisiones. 




Y el verano, señores, ya se acaba! Quien dice verano, dice el mes de agosto, que aunque estemos en el s. XXI, todavía es el mes por excelencia para cerrar los chiringuitos y poner pies en polvorosa para descansar y dejar que el mundo funcione por si mismo.
Paellitas con las mejores vistas, mojitos a diestro y siniestro, pies rebozados en arena, pieles bronceadas y disfrutar.... Disfrutar al máximo. Esto es lo que se supone que hemos estado haciendo durante estos días de relax y descanso para prepararnos de nuevo a la rutina diaria de emails, llamadas, carreras y deberes diarios. En fin, todo acaba y todo empieza. En nada iniciamos un nuevo ciclo. 

Pero como todavía tenemos tres días para que empiece septiembre, vamos a aprovecharlo, verdad?
Y uno de los lujos, por supuesto, en el plato. Estas berenjenas con requesón, olivas y jamón que os presento en forma de rollitos son un plato fresco, delicioso y bien fácil y rápido de hacer. 
Únicamente tienes que tomarte el tiempo de limpiar, cortar y hacer a la plancha u horno las láminas de berenjena. El resto, en dos minutos lo tienes listo.



Si queréis ver la receta al completo, podéis verla en el Magazine de Verano en la página 17. 

Espero que os guste y que disfrutéis del fin de semana!