jueves, 28 de abril de 2011

Zarzuela de pescado de despedida


El pasado viernes mis padres vinieron a casa a comer y a despedirse ya que van a pasar los siguientes meses en Santiago, Galicia.
Allí tienen una casita (y una hija, un yerno y un nieto), así que aprovechan la jubilación para pasar la mitad del año en Barcelona (con la otra hija, el otro yerno y el otro "nieto peludo") y la otra mitad, la más calurosa en las tierras celtas.



Así, que para celebrarlo y teniendo en cuenta que era Viernes Santo (que aunque nosotros no somos muy religiosos, mis madre sí), preparé una zarzuela.
Tengo que decir que fui un poco atrevida ya que a mi madre le sale de fábula y aunque he intentado copiar la receta, no me sale tan bien.
Un poco más suelta la salsa, un poco más desmenuzado el pescado, en fin. Pero igualmente buena, eso sí.
Y mi madre, que es como todas las madres, ni pío a mis autocríticas:
- "Está muy buena, no digas tonterías".
Yo creo que todas son iguales. Imposible decir que el plato que tu hija lleva horas preparando, no está del todo bien (a no ser que esté incomible).
De la misma forma que para una madre, su hijo es el más guapo e inteligente, aunque tu viendo al niño, le encuentres más parecido al hombre elefante que a Brad Pitt. (Sé que acabo de ser un poco cruel, pero bajo mi punto de vista es la realidad).



He intentado plasmar con cantidades y tiempo, la receta original que hace tiempo me dio, que además de ser verbal, incluía cantidades como: "a ojo", "ya tú vas viendo", "un poquito, pero no te quedes corta ni te pases", "según tú veas", "a tu gusto", "hasta que veas que está hecho", "eso se ve", etc...

Bien, pues aquí os la dejo. Espero que os guste y que tengáis un feliz fin de semana.


domingo, 24 de abril de 2011

Restaurante Casa Marqués (Camprodón) y Endivias con crema Roquefort


Después de la tormenta llega la calma.
E. ya se encuentra mejor y aunque todavía está dolorido y tiene un ojo más que morado, nos hemos marcado un homenaje y hemos pasado el domingo en Camprodón.
Siempre he querido ir, pero por un motivo o por otro, al final nunca iba.
Esta ha sido la ocasión.
Me ha encantado. Si podemos repetiremos. También me ha gustado mucho el pueblo cercano, Setcases, que aunque muy pequeño, no tiene desperdicio.
Para comer hicimos la reserva en Casa Marqués, restaurante recomendado por algunas webs.
Para ser sincera, no nos ha gustado demasiado.
El entorno es lo único que realmente vale la pena ya que está ubicado en un antiguo palacete.
Había un menú por 15,90€ donde el precio estaba tachado y ponía 20,90, además no aceptaban visa por avería, pero incluso estaba impreso en el menú (que por lo que he podido ver, siempre es el mismo).
El servicio lento, muy lento y la calidad de la cocina, muy mejorable.
E. pidió de primero unas faves a la catalana, aceptables. Yo unos espaguettis negros con calamares y butifarra. Los calamares muy buenos, la butifarra, corriente, pero los espaguettis, los habían cortado, les faltaba sal y estaban muy pasados de cocción.

De segundo, butifarra de bolets con mongeta del ganxet. Cruda y los boltes sin aparecer. Yo me pedí pies de cerdos deshuesados, rebozados y rellenos de gambas y bolets. El rebozado era tan gordo que quitaba el sabor de los pies de cerdo. El relleno, muy bueno la verdad, pero de deshuesados, nada. Se les había pasado una decena de huesos. Eso sí, la guarnición, patatas al caliu con una salsa exquisita, eran lo mejor del plato.
Y los postres, corrientes, nada especial. La tarta de queso que E. pidió estaba seca y la nata de mis fresas no estaba fría.
En fin, que por el precio era bastante corriente. No creo que repitamos. La próxima vez probaremos otro que hay cercano y que se llama Metro.   
Bueno, pues después de la crítica, os dejo con la receta de las endivias con crema de roquefort y nueces que nos acompañó el día de Sant Jordi.

No quiero publicar este post, sin agradeceros a todos los ánimos y las palabras de ánimos durante la pasada semana. Muchísimas gracias, de mi parte y de parte de E.
Besos

jueves, 21 de abril de 2011

Un Segundo......

¿Alguna vez habéis sentido que el tiempo se paraba?
Es una sensación extraña.
El corazón se para por un momento, el cerebro no reacciona y algo se rompe en tu interior.
Al segundo, reaccionas, no sabes bien qué debes hacer, las ideas se agolpan en tu cabeza.


El pasado viernes viví esa sensación.

Eran las once la mañana cuando sonó el móvil. A punto estaba de no cogerlo ya que me encontraba en medio de una conversación laboral, valorando un evento que hicimos.

Contesté, y las palabras que escuché hizo que por un segundo, todo se paralizara.
-" Soy yo, me acaban de atropellar. Estoy bien".

E. nunca dice que está mal.
No recuerdo qué contesté. Tan sólo, cogí las cosas y atropelladamente salí de la oficina.
Las manos me temblaban y el corazón latía con fuerza.
Inconscientemente en mi cabeza acudían todo tipo de ideas e imágenes.
A medio camino, otra llamada:
- "Estoy en la ambulancia y me llevan al Hospital de Mataró. Estoy bien, no te preocupes".
Cómo no me voy a preocupar!
Las lágrimas inundaron mis ojos y mis manos no dejaban de temblar. En esos momentos tan sólo podía desear que estuviera bien.
Justo por la mañana habíamos discutido. Una discusión sin importancia, una de tantas tonterías del día a día. No le había dado un beso cuando salí de casa. No le dije que le quería.


Llegué al hospital y me indicaron donde podía encontrarlo. Estaba bien.
Contusiones varias, un gran golpe en la cabeza, luxación en la mandíbula y alguna cervical descolocada.

Tuvo el reflejo de saltar cuando vio que el coche no paraba en el paso de cebra por donde pasaba.
Y tuvo la suerte de no dar con la cabeza en el bordillo, de no caer mal, ...
No recuerda cómo fue. Sólo que saltó y debió rodar por el coche y el suelo. La ropa estaba rota.
Las piernas y la cabeza (aunque un poco más grande debido al super chichón que le salió), no han sufrido daños.
Todavía no puede dormir de lado, le duele el codo y sigue con el collarín. Pero estaba bien.


Es curioso, como en un segundo tu vida cambia. Sólo es necesario un segundo para dar un giro de 180º.
También es curioso que siempre digamos que tenemos que vivir el momento y después el día a día nos sumerge de forma que pasamos de puntillas por la vida. Nuestra vida.
Hace unos días estábamos navegando, disfrutando de un día increíble, ahora, estábamos en el hospital, agradecidos porque no había pasado nada en comparación con lo que podía haber sido.

No me imagino la vida sin E. Después de años de convivencia, le sigo queriendo como el primer día (o el segundo). Y aunque diga que soy un poco protestona y maniática, no se lo que haría sin él. Forma parte de mi. Doy gracias al destino por habernos dado más segundos para disfrutar.

Con vuestro permiso, hoy no hay receta.

Feliz Sant Jordi.

lunes, 18 de abril de 2011

Focaccia en diferentes versiones (tomates secos, tomillo, olivas y cebolla)


Whole Kitchen, en su propuesta para el mes de abril nos invita a preparar Focaccia.
Un básico de la cocina italiana, pero no por ello, menos apetecible.

En casa nos encanta la focaccia.
La hice por primera vez hace algunos meses cuando en el curso de cocina nos enseñaron a hacerla.
Desde entonces, la he preparado en infinidad de ocasiones. Unas veces de nueces, otras de pistachos, de albahaca, ...


Nos gusta mucho. Además puedes preparar una gran cantidad y congelar la que no tomas en el momento. Después, descongelada y cortada finita, es una delicia con cualquier cosa, y más si la tuestas un poco.



Pues esta vez, aprovechando la propuesta que nos hace Whole Kitchen, he preparado dos minis, una de tomates secos y otra de tomillo. La más grande, diferenciada en dos zonas, con olivas verdes y cebolla.

Tengo que decir que casi no ho sobrado. A los niños les encanta y la han devorado!

Aquí os dejo la receta y un recordatorio de las anteriores versiones.
Aquí y aquí.

Espero que tengáis una feliz semana.


lunes, 11 de abril de 2011

Carpaccio de ceps con parmesano


Para ir haciendo boca, antes del risotto que os presenté en el pasado post, un buen entrante: Carpaccio de ceps con parmesano.

Ya llegan las últimas setas ya de la temporada y hay que aprovecharlas.

Cuando mi amiga Alícia, me comentó que ella hacía este carpaccio me sorprendió. Pero como es lógico, no tardé demasiado en hacerlo.
Aunque los ceps no son especialmente económicos, vale la pena probarlo ya que para el carpaccio, cortado bien finito, cunde bastante.



A nuestros invitados les gustó (o eso creo), y entre foto y foto, copa de cava y copa de cava, los platos fueron desapareciendo.

Poco más hay que decir de esta delicia de plato, así que os dejo y os deseo que tengáis una feliz semana!


jueves, 7 de abril de 2011

Risotto de ceps y trufa negra



Hace algunas semanas os comenté que tuvimos invitados y preparamos un risotto.
Éste fue un risotto de ceps, mi preferido, pero con un toque de trufa que había comprado por casualidad en mi compra semanal.

Me encanta el risotto, ya sea con verduritas, con foie, con gambas, .... Me encanta.



Fue una velada fantástica, donde nos pasamos un buen rato y nos echamos unas risas. Me gusta tener invitados. A pesar del trabajo que supone pensar el menú, hacer la compra, preparar la comida, vestir la mesa, etc. a mi me gusta.
Aunque también me relaja tener algún fin de semana de "sofá y tele" donde no tengo que pensar en nada y el único utensilio que cojo es el mando a distancia.

Esos fines de semana suelen ser en invierno, donde da pereza salir a la calle por las bajas temperaturas.
Ahora, que llega el buen tiempo, apetece salir todo el día.
Que si un café en una terracita, un paseo por la playa, el aperitivo aprovechando el sol... En fin, todo es estar de parranda por ahí.
Si es que para mi el buen tiempo sólo son ventajas.


Bueno, pues aquí os dejo con el risotto de ceps y trufa.

Espero que lo disfrutéis y que paséis un feliz y caluroso fin de semana!

martes, 5 de abril de 2011

Ensalada de garbanzos especial tupper


Lo malo de ser la pequeña de dos hermanas es que pocas veces puedes estrenar cosas.

En mi casa, una familia normal donde nunca faltó (ni falta) nada pero tampoco vivíamos en en lujo, aprovechávamos lo que se podía. La frase típica de mi madre (y creo que de muchas madres...) era: "¿Te crees que soy el Banco de España?"

La ropa de mi hermana pasaba a mi de forma automática, porque aunque nos llevamos cinco años, cualquier prenda que adaptara a la moda cinco años después, aparecía en mi armario.
La ropa (que ahora que lo pienso, quizá tampoco era tanta...), era lo de menos.
Lo que menos me gustaba en los primeros años, era heredar los libros de texto.


Lógicamente, como muchos de vosotros sabreis, es un gasto extra y siempre que se pueda aprovechar, pues un buen pico en la cuesta de septiembre, que te ahorras.
Hace años (pocos, je, je) las editoriales todavía no tenían la picardía que tienen ahora y no cambiaban demasiado contenido de un año a otro. Pero yo odiaba tener que ir con los libros ya usados por mi hermana.

Me gustaba llegar el día 15 de septiembre con cartera nueva, lápices de colores, estuche impecablemente ordenado, carpeta y por supuesto, libros nuevos!!
Cómo cambió la cosa, cuando me di cuenta que los libros ya usados, venían subrayados con los temas más importantes y posiblemente, algunos ejercicios ya resueltos.
Además, si el libro era viejo, mejor, ya que no te sabía mal poner alguna anotación adolescente en los márgenes.

Como cambian las cosas....

Pues bien, la herencia de mi hermana no acabó con la ropa, los libros y los cassettes de Hombres G.
Cuando me independicé, ocupé durante años su piso en Barcelona, ya que ella por amor dejó la ciudad condal.
Allí, en su piso, había un conjunto de tres tuppers metálicos. Me encantaban. De hecho, me han acompañado en todas la mudanzas que he hecho (que no han sido pocas).
Seguro que al leer esto, además de llevarse una sorpresa y cargarse de recuerdos, se le escapa una sonrisa.

Pues estos tuppers los utilizo para llevarme la comida al trabajo. Tienen la medida perfecta para una buena ensalada. Y como ya llegan las temperaturas agradables, qué mejor que una ensaladita.

Yo la dejo sin aliñar y lo hago justo antes de comerla con la preparación que tengo en un biberón.



Es una ensalada, ligera pero que te llena de energía para las horas de la tarde gracias a los carbohidratos de absorción lenta de los garbanzos. Indispensables!

Os dejo la recetilla. Espero que la disfruteis.

Feliz semana!