A mí me pasó el fin de semana pasado…. Fuimos a la Fira del Bolet y nada. Buscamos y buscamos y únicamente encontramos dos paradas que tenían tres cajas contadas de “rovellons” y otras tres de “camagrocs”.
Eso sí, vimos fuets, secallones, longanizas, quesos, panes, etc etc. Pero de las setas, ni rastro.
Y yo que me había levantado con la idea de almorzar con un buen vino tinto un platito de setas bien frescas... Pues mi gozo en un pozo.
Las únicas que pude probar, fueron unos champiñones y unas “gírgoles” que daban en la cata popular. Ni rastro de los “rovellons” del año pasado que daban sabor a la cazuelita y todo sea dicho, tampoco había rastro de la butifarra “esparracada” que prometían que había.
A N., que no le gustan las setas, intentamos rescatar trocitos de butifarra, pero no había manera, los champiñones habían invadido la cazuela.
Nada que ver con la feria del año anterior (aquí) donde miraras por donde miraras encontrabas puestos repletos de setas de temporada, con su olor a tierra mojada y sus colores de otoño.
Así que la recetilla que tenía pensada presentaros hoy, quedará postpuesta para dentro de unos días, cuando después de las lluvias de esta semana, se atrevan a salir de sus escondites.
Pues aquí teneis, una receta de judías blancas pequeñitas, con tallarinas de mar o coquinas.
Recuerdo en un curso de RRPP que hice hace (mucho) tiempo, que nuestra profesora nos comentaba que había organizado un almuerzo protocolario donde habían servido un plato de lentejas con pulpitos. Todos nos sorprendimos por lo innovador y arriesgado de la elección y yo ya me quedé con la mosca detrás de la oreja, pensando que debía probar un plato de legumbres y marisco o pescado combinados, a parte de los típicos Garbanzos con bacalao.
Éste, no es el primero que hago y que pruebo, (como he dicho, han pasado muchos años), pero sigue sorprendiendo el fantástico resultado de esta combinación de sabores.
Pues aquí os la dejo. Espero que disfrutéis del fin de semana y que pronto podamos degustar unas fresquísimas setas!!
