jueves, 28 de junio de 2012

Granizado de limón



Es sofocante el calor que ha hecho esta semana en Barcelona.

A las 8.30h de la mañana las playas ya están llenas y la mitad de la gente, en el agua.
Chapoteando y a la sombra de una buena sombrilla donde pase algo de brisa, es la única opción para sobrevivir. 

Pero como tengo la suerte de tener trabajo, pues me quedo sin el chapuzón matutino y me aguanto mientras espero que el tren que coja tenga el aire acondicionado a una temperatura correcta. No vaya a ser que para coger el tren, tenga que llevarme la chaqueta de lana....  (que por otro lado, no sería de extrañar).

Me encanta el verano por todo lo que conlleva: vacaciones, cenas al aire libre, más vida social (normalmente nocturna), playa, buen color de piel, .... 
Pero a medida que pasan los años, cada vez lo odio más por varios motivos:
- Mosquitos. A ver, hasta hace unos años, había un único tipo de mosquito, de patas, normalito. Que te dejaba unas ronchitas pequeñas, que picaban pero que lo podías soportar. Y únicamente picaban a partir de la puesta de sol. Ahora, (debe ser causa de la globalización), tenemos unos mosquitos tigre que aunque en lo único que se parecen al felino es en las rayitas, te dejan la piel como un leopardo. Esto es lo más odio del verano. De verdad de la buena.

- Calor. Es que es sofocante!! Cuando era pequeña me gustaba tanto el verano, supongo que porque: o no hacía tanto calor, o como el cole había acabado y me pasaba el día en la playa o en la piscina, pues no lo sufría tanto. Ahora, que tengo que trabajar, coger transporte público y no puedo ir en bikini a la oficina, ya no me gusta tanto.


Pensándolo bien, esto es lo único que no me gusta del verano (y eso que este año a parte de un par de escapaditas, no tendré vacaciones....). Así, que me haré con un abanico, un sombrero y una mochila a lo Homer Simpson para llenarla de este granizado de limón fantástico y refrescante que os traigo.

Espero que lo disfrutéis, que no paséis calor y que tengáis una fantástica semana!


domingo, 24 de junio de 2012

Mousse de yogur con confitura de tomates verdes


Pasada ya la verbena de Sant Joan, con los petardos todavía resonando en mi cabeza, recuperándome de los excesos e intentando que Buck vuelva a salir a la calle con tranquilidad… el blog vuelve a la normalidad.
Ains…. Como comentaba en el post anterior, solamente tengo palabras bonitas y agradecimientos para todas las personas que me han hecho llegar sus buena vibraciones por la nueva etapa.
Pero para no ser (más) cansina, cambiamos de tema y volvemos a San Juan para intentar explicar un poco el origen de esta fiesta…


 
Se cree que tiene comienzo con los antiguos celtas y que su principal objetivo era el de celebrar y dar culto al momento en el que el Sol se encontraba en su máximo esplendor: se mantenía más tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres. Era también el momento desde el cual, empezaba su decadencia hasta llegar el Solsticio de Invierno.
Ese día se encendían hogueras para compartir la fuerza del gran astro, para alabarlo, para atraer su bendición y alejar los malos espíritus.
La tradición de los petardos llegó mucho después, a finales de la época medieval, cuando aprovechaban la pólvora para hacer más ruido y más luz para alejar con más fuerza a los malos espíritus.


 
Realmente el Solsticio de Verano es unos días antes, la noche del 21 de junio, pero la Iglesia, aunque el origen es pagano, la adaptó a la festividad de San Juan. Precisamente por el origen pagano, durante la Dictadura de Franco, estuvo prohibida su celebración, aunque se mantuvo gracias a las celebraciones clandestinas.

Actualmente la Noche de San Juan es una noche de encuentros familiares o de amigos, de hogueras y de buenos deseos llenos de rituales. En las zonas de costa es muy tradicional pasar la Verbena en la playa.
Es típico tomar coca de Sant Joan ya sea de crema, de frutas o de llardons (chicharrones) acompañado por mucho cava… Podéis ver la receta de la coca de llardons en la Recetas de Mon Magazine nº1.

Durante esa noche existen muchos rituales, la gran mayoría en torno al fuego o al agua y muchos con el objetivo de encontrar o mantener el amor


 
Os detallo alguno de estos rituales: (vosotros decidís si las creéis o no….)
- Si madrugas el día 24 no pasarás sueño el resto del año.
- Los solteros o solteras que se asomen a la ventana al inicio del día 24 verán al amor de su vida pasar.
- Si se quema un papel donde se haya escrito lo que se quiere olvidar, lo olvidarás.
- Si una mujer se mira desnuda y de espaldas en un espejo, a media noche y con la luz de una vela, verá el momento de su muerte (Qué miedo. Si alguien se ha atrevido, que lo cuente).
- Si pides un deseo mientras tiras pétalos de flores blancas al agua (río, mar, …) se cumplirá.
- Si entras en el mar de espaldas siete veces, estarás protegido el resto del año.
En casa celebramos la verbena de San Joan con una cena entre amigos, con pocos petardos, pero muy buenos deseos. Espero que todos se cumplan….
Mientras, os dejo estos vasitos de mousse de yogurt con confitura de tomate verde. Es un postre delicioso por la combinación del dulzor de la mousse con la acidez de la confitura de tomate, es deliciosa a la vez que ligera y fresca. Ideal para sorprender a tus invitados en una noche de verano.
La confitura es una de las que me regalaron en nuestra visita a Casa Bou (aquí) es ideal para combinar con quesos o foie.. Deliciosa.
Aquí podéis ver un vídeo donde os enseñan a hacerla. 

Espero que os guste y que disfrutéis de la semana!!!

 

martes, 19 de junio de 2012

Gracias, gracias, gracias


¿Sabéis lo que es estar en las nubes?

Durante estas semanas es realmente como me siento.
He engordado como 20kg con todos  y cada uno de los comentarios que me habéis hecho llegar a través del blog, de twitter, facebook, issue…. (menos mal que los pantalones me siguen entrando. El tema del bikini es otra cosa....).
No he tocado el suelo desde hacer algunos días, ya me diréis qué tal va por ahí abajo….
Durante este mes he podido compartir con personas maravillosas el curso Super Star de Jackie Rueda.

Me he dado cuenta que por muy diferentes que seamos, muchos sueños y proyectos son comunes sin importar la procedencia, la edad o la profesión.
Han sido unas semanas fantásticas, donde he aprendido muchísimo y espero ponerlo todo en práctica durante las siguientes semanas y en la edición de la próxima revista.
Las semanas de estrés, de miedo escénico, de dormir poco y soñar con el programa de edición, os aseguro que han valido la pena y estoy pletórica.

Soy consciente de que la revista puede mejorar mucho, pero estoy en ello y poco a poco iré dando pasitos. Espero tener vuestra compañía en este paseíto.

De verdad que os agradezco de todo corazón cada una de las palabras de ánimo y felicitación que he recibido, así como los consejos que los profesionales en este ámbito me habéis hecho llegar con la mejor de vuestras intenciones.

Gracias, gracias, gracias.

domingo, 10 de junio de 2012

Recetas de Mon Magazine nº 1

Después de muchos días de trabajo, estrés y momentos de pánico, os presento a mi nuevo proyecto.
Una revista con recetas inéditas, con productos de temporada y un apartado dedicado a la restauración (que ya que me decido profesionalmente al tema, no podía dejar de lado esta faceta....).

Hace meses que se va gestando esta idea, este pequeño bebé que hoy ve la luz por primera vez.

Espero que os guste, que no os defraude y que seáis benévolos con las críticas porque prometo ir mejorando en cada nueva edición.



Disfrutad de la semana que ya empieza. Yo después del ajetreo de los últimos días, me voy a tomar unos días....
Nos vemos en una semana!

Mónica.

jueves, 7 de junio de 2012

Durum de pollo caseros



Los domingo en casa se cena durum. Sí o sí.

La verdad es que tenemos algunas "tradiciones" en materia de comida. Por ejemplo: los viernes se cenan alitas, los sábados pescado y los domingos durum. Además muchos domingos almorzamos entrecot a la brasa como os explicaba en este post. Somos así de previsibles. 
La creatividad normalmente la tenemos en el momento del almuerzo por varias razones: tengo más tiempo para cocinar, estoy mucho más inspirada y la luz es buena para sacar fotos a los platos que después presentaré en el blog. 

Cuando era pequeña, en casa de mis padres también había costumbres culinarias... Los miércoles, día de fiesta de mi padre, cenábamos bocadillo (de media barra de medio) con un jamón exquisito. No se si era jabugo, bellota o lo que sea. Lo que recuerdo es que esperaba con la boca hecha agua a que llegara el miércoles noche. 
Los jueves, cenábamos pizza mientras veíamos "Luz de Luna". Mi madre compraba la base (no había tiempo para hacerlas) y mi hermana y yo poníamos los ingredientes. Todo al horno y a comer delante de la tele para ver si por fin Bruce Willis se declaraba a su compañera (no recuerdo el nombre) antes de que se quedara calvo del todo... 
Y los sábados era el momento del pescado (como veis, en casa hemos adoptado esta costumbre también). Recuerdos los jureles y las mairas frititas con una ligera capa de harina y un chorrito de limón. Buenísimos! 


Bien, pues como os decía, ahora en casa, los domingos se cena durum y claro, una que es inquieta, intenté probar de prepararlos en casa con un poco de pollo sobrante. Y la verdad es que no quedó mal. Incluso la salsa de ajos que utilicé la receta que había utilizado para la Lasaña de berenjenas y crema de ajos.

Os dejo la receta, que aunque fácil, es bien rica.
Disfrutad mucho del fin de semana. Nos vemos el lunes con novedades!! (Me tiemblan las piernas....)

domingo, 3 de junio de 2012

Bollos de leche fáciles para el desayuno


O la merienda, o media mañana...

Vamos que a cualquier hora y en cualquier momento se pueden tomar.

Estos bollos son una auténtica tentación. De hecho, de los 16 bollitos que hice, al final del día quedaron 2... Al día siguiente los pobres bollos supervivientes, fueron decapitados y tomados sin ningún tipo de remordimiento.

Al ser unos bollos algo dulces, son mucho mejor tomarlos como desayuno o merienda, aunque si eres un goloso empedernido, tómalos cuando más te apetezcan!



En casa, como sabéis somos más de dulce que de salado, pero no pude contenerme, después de hornearlos a tomarme un desayuno de reyes con los bollitos todavía calientes y desprendiendo ese aroma que tanto nos gusta.
Con mantequilla y mermelada, realmente es uno de esos pequeños lujos que no cuestan nada y pero te hacen sentirte realmente bien. Esos pequeños placeres de la vida.

Os dejo la receta y espero que os gusten tanto como en casa.

Disfrutad de la semana!