domingo, 30 de septiembre de 2012

Pastel de chocolate fácil y sin hornear




Mi rutina diaria empieza a las 6 am en cuanto suena el despertador. Bueno, vale: mi cargo de conciencia me impide esconder que soy incapaz de levantarme en cuanto suena la alarma y siempre tengo que posponer el inicio de la jornada 15 min más.
Realmente admiro a la gente que en cuanto suena el despertador, dan un bote en la cama y como si un muelle del colchón se liberara y les pinchara el culo, se ponen en pie camino de la ducha. Sí, señor, eso es fuerza de voluntad y no lo mío. (Cuando se repartió la fuerza de voluntad, mi madre seguro que estaba en la cola del pescado….).

Y es que temas de voluntad, la verdad, dejo mucho que desear…

 

Algunos ejemplos:

        - Gimnasio: El primer mes voy regularmente hasta que dejo de ir un día. Un único día. Craso error. Ya está, se acabó. La vida social, el shopping o simplemente ociosa aparece ante mí y me cuesta horrores volver a pisar el gimnasio. 
      Aclaración: durante años he dirigido gimnasios y lógicamente cada día iba presencialmente. Ahora al dedicarme a la restauración, no puedo decir la frase que durante años he utilizado para acallar el cargo de conciencia: “Yo voy cada día al gimnasio” (lo decía con la boca pequeña, pero orgullosa! Que una no tendrá voluntad, pero orgullo, mucho…). Hace unos días que me he apuntado a uno... a ver cuanto duro...

 Cursos de idiomas
       Pasa lo mismo con el gimnasio. Me aburro y encuentro cualquier otra cosa para hacer más interesante. 
      Señores de las escuelas de idiomas: hagan las clases dinámicas por favor. Para leer un libro y rellenar las partes en blanco, lo hago en casa y me ahorro tiempo y dinero… He dicho. Después de esto, creo que puedo decir que la culpa no es del todo mía o únicamente el haber elegido mal las escuelas.

       - Coleccionables:
Vale, sólo he hecho uno y me quedé con los primeros fascículos. Pero es que cómo es posible que después del primer número que promocionan a bombo y platillo, no solamente el precio se triplique si no que es imposible encontrar los siguientes números?
Lo dicho, tampoco es todo culpa de mi falta de voluntad...

-Tratamientos de belleza. 
      Antes de empezar ya os digo que sí, que es totalmente culpa mía. No hay excusas.
Un día me da un "aire" y me gasto una fortuna en productos fantásticos. Tardo dos semanas en abandonar el hábito del desmaquillador, el tónico, el exfoliante, la crema nutritiva, la hidratante, el contorno de ojos, la mascarilla, el serum, … Por Dios, pero si es que hay que levantarse 3 horas antes para hacerlo todo!
Eso sí, algún fin de semana de esos que no llevas prisa, una sesión de belleza, cae sí o sí.

 

Volviendo a mi falta de voluntad para levantarme dando un salto en la cama, yo prefiero quedarme calentita, dando vueltas e intentando con todas mis fuerzas que los 15 min se alarguen hasta 2h.
Mi primer pensamiento, el primerito el primerito es: ¿Ya?
El segundo: Qué sueño tengo
El tercero: Cuando voy a poder volver a dormir? Es fin de semana y puedo hacer la siesta. Hoy a las 22h me voy a dormir.
Y sí, pienso estas tres cosas en el mismo momento. Ya veis que después de medio segundo despierta tengo la agilidad mental necesaria para pensar varias cosas a la vez (lo que tiene ser mujer….).

A partir de aquí los pensamientos se vuelven algo más profundos y voy pasando lista muy lentamente las cosas a hacer durante el día, pienso el tiempo que hará ese día y enciendo la tv o la radio para escuchar las noticias y ver el tráfico y el tiempo.
El tiempo tiene sentido, para poder tener margen de maniobra para cambiar el modelito elegido la noche anterior, pero el tráfico, en un principio no, porque como leíais en este post, voy en tren y es toda una odisea con capítulo aparte. 
Pero como odio ir en tren, es la forma de auto convencerme (sí, diariamente) que si voy en coche a Barcelona voy a tardar el doble y voy a gastar 10 veces más entre aparcamiento y gasolina. Llamadme simple si queréis.

 

Bien, pues después de toda esta retahíla de sinceridad tengo que confesar que la fuerza de voluntad la debo tener toda enfocadita en el blog, aunque realmente no es estrictamente así, ya que no requiere ningún esfuerzo (igual por eso se cumplen dos años del inicio….).

Así que después de 2 años, más de 200 entradas, dos magazines (Verano y Otoño) y muchas buenas experiencias, os traigo un pastelito fantástico y rico rico para celebrarlo. Espero que os guste y que cumpla muchos más.

Disfrutad de la semana!

jueves, 27 de septiembre de 2012

Ensalada de Higos y Foie micuit con reducción de oporto





Hoy os traigo una receta fácil, fresca y aunque no extremadamente ligera, sí que apetecible
O sois de los que como lleva lechuga, es light? 

Pues sí, lleva lechuga, lleva verde, pero light, light no es, aunque si queréis que diga lo contrario para no tener cargo de conciencia, pues nada, lo digo. 

Esta es una de las recetas de primeros platos que podéis ver en el segundo número de Recetas de Mon Magazine. 

Poco a poco iré mostrando algunas de las recetas que se presentan en el Magazine. 
La receta de esta fantástica ensalada, la podéis encontrar en la pág. 8. 



La combinación del foie con el dulzor de los higos y el sabor agridulce de la reducción de oporto hacen de esta ensalada una de mis preferidas y desbanca a la tan conocida (y sobada) ensalada de queso de cabra.

La podéis presentar en fuente para compartir, en raciones individuales e incluso en vasitos o boles pequeños.   

Espero que os guste y que disfrutéis del fin de semana! 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Salmonetes con tomates asados




Cada vez que veo salmonetes por televisión pienso que deben estar tratados con algún tipo de anabolizante que los hace crecer y crecer hasta tener el tamaño de una lubina....

Los salmonetes que encontraba en el mercado eran minis. Imposible sacar los filetes si querías saborear algo más que piel con algo de "chicha".

Después de dar muchas vueltas y no encontrar ningún hermano de los salmonetes de Arguiñano, me dí por vencida y me convencí que los salmonetes grandes tienen que estar en el norte,  que como todo lo bueno (bueno de verdad) está bien alejado de las grades ciudades como Barcelona o Madrid.



En las grandes ciudades encontramos de todo, efectivamente. Desde unas flores de calabacín en pleno enero, hasta un melón en diciembre. Eso sí, si lo que buscas es calidad  y sabor, mejor te vas en plena temporada al pueblo, que seguro que encuentras los productos que tocan, fantásticos y con un sabor único...

Todos los productos del pueblo saben mejor. Desde el pan, (ríete tú de la baguette del super de la esquina que en cuanto sales de la tienda tiene más textura de chicle que el Bang-Bang); las lechugas que hasta llevan caracoles y bichitos!, no las bolsas Florette y derivados que son como comer folios de color verde; los tomates, que con solo olerlo ya se te hace la boca agua o los chorizos.... Ay los chorizos del pueblo, esos sí que son ricos...

Como los productos del pueblo, no hay nada. Bueno, la verdad es que no es necesariamente irse al pueblo, con salir de las grandes ciudades, ya todo sabe diferente.

Pues bien, el otro día, de pura casualidad encontré unos "Salmonetes Arguiñano", que hasta la pescadera alucinó con el tamaño, y además para mi sorpresa, estaban deliciosos (nada de anabolizantes..., fíjate tú!).

Los hice con unos tomatitos confitados con un poco de aceite, limón, ajos tiernos (de mi mini-huerto) y poco de albahaca (ahora la planta ya está en las últimas...).  Deliciosos.



Os dejo la receta abajo, pero no quiero despedirme sin dar las gracias a todos los que habéis visto el nuevo número de Recetas de Mon Magazine, con recetas para el Otoño, que ya está aquí.

Tambien podéis ver en Espacio Restauración el post sobre CUBAT, la iniciativa de 9 restaurantes del Baix Llobregat que se han unido para potenciar y promocionar la cocina de la comarca (aquí).

Espero que os guste y que tengáis una fantástica semana!

lunes, 17 de septiembre de 2012

Recetas de Mon Magazine Otoño 2012


El verano se acaba.... 
Por una parte me entristece saber que se acabaron los paseos acalorados por la playa, los remojones en el mar o la piscina y los aperitivos y copas con los pies en la arena mientras ves el mar azul... Por otro, me alegro que los fastidiosos mosquitos que me tienen acribillada desde poco después de Semana Santa, por fin  desaparezcan.
También me alegra que por fin las temperaturas sean más llevaderas y estoy deseando estrenar esa chaqueta  que hace poco me compré....

Estamos a las puertas del otoño y como pasó en verano, os traigo un nuevo Número de Recetas de Mon, esta vez, con recetas de otoño con productos de temporada.

Espero que os guste y feliz entrada al otoño!!!

Podéis descargarla aquí.



En Espacio Restauración podéis ver el nuevo post: Restaurante Hotel Alma. 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Copa de chocolate y papaya


¿Dónde está el verano? ¿Dónde están las vacaciones?

Tengo la sensación que este año, está pasando sin dejar huella y sin ni siquiera haberme dado cuenta. Un año "tirado a la basura" porque me parece que no lo he aprovechado nada.

Tuve la sensación que la primavera había volado, pero ahora, tengo la sensación que el verano se esfumó.
Las vacaciones han sido totalmente efímeras. He tenido mis momentos de relax y mis escapadas de desconexión, pero para nada he tenido la sensación de vivir el verano. Para nada... un desastre.

Y ahora, volvemos a estar en septiembre, ese mes que además de ser el de mi cumpleaños, es el de las segundas oportunidades. Es el enero de recuperación.
Todos los nuevos propósitos que nos fijamos en enero y que no hemos cumplido después de 9 meses, nos los volvemos a proponer en el mes de septiembre. El mes de las recuperaciones...

Volvemos a ponernos a dieta, volvemos a apuntarnos al curso de inglés y volvemos al gimnasio. Yo además añado la voluntad de hacer marcarons, aunque sin el mismo ímpetu que en enero, porque no nos engañemos, si no hemos tenido la motivación de hacerlo en 9 meses... Lo vamos a hacer ahora?
Bueno, la esperanza es lo último que se pierde!

Lo bueno de septiembre es que las temperaturas empiezan a bajar, corre algo más de brisa y la rutina diaria nos hace ser más estructurados (y eso a mi, me da seguridad).



Para los que sí que habéis tenido unas vacaciones de lujo y no olvidaréis este verano, os dejo una copa de chocolate para que os suba el ánimo y no decaigais cuando os suene el despertador.
La combinación de las tres texturas es exquisito y aunque yo he utilizado leche condensada, también se puede utilizar dulce de leche (para los más golosos).

Espero que guste y que tengáis una fantástica vuelta a la rutina.

Feliz semana!